Los limpiadores te enseñan un número y un botón. El número es la parte fácil. Esto es lo que hay detrás de cada categoría, y cuáles conviene dejar en paz.
Son archivos que Windows y tus programas volverían a crear igualmente. Borrarlos solo cuesta los segundos que tarda una caché en rehacerse.
Aquí suele estar la mayor parte del espacio, y aquí es donde casi todos los limpiadores dejan de explicar.
Cuando una actualización se instala, Windows conserva los archivos viejos para poder desinstalarla. Si el equipo lleva unos días funcionando bien, eso es peso muerto, y tras una actualización de características son varios gigabytes.
La condición es exactamente esa: si los borras, esas actualizaciones ya no se pueden quitar. Si el monitor parpadea desde el martes, resuelve eso primero.
La carpeta WinSxS parece enorme en el Explorador y es uno de los peores consejos que circulan por internet. La mayor parte de lo que ves no está realmente ahí: Windows usa enlaces duros y el mismo archivo se cuenta muchas veces. Borrar dentro a mano rompe Windows de formas difíciles de reparar.
Hay una única forma soportada de reducirla: la limpieza de componentes que ejecuta el propio Windows, que elimina versiones sustituidas y nada más.
Los puntos de restauración son lo más valioso que hay en un disco con Windows aparte de tus propios archivos. Son la diferencia entre que un controlador malo sea una molestia de veinte minutos o una tarde perdida. Un limpiador que se ofrece a borrarlos para enseñarte un número mayor trabaja para el número, no para ti.
El archivo de hibernación es el otro caso mal entendido. Sí, borrarlo libera varios gigabytes. También apaga la hibernación y, en la mayoría de portátiles, el inicio rápido con ella. Si usas cualquiera de los dos, es un mal cambio por un espacio que no te faltaba.
Cada categoría que encuentra viene con su explicación al lado: qué son esos archivos, qué recuperas y qué pierdes. Si una categoría no tiene explicación escrita, el análisis falla en vez de enseñarte una casilla vacía con una marca al lado.
Las categorías con coste no vienen marcadas de antemano. Los puntos de restauración aparecen con una nota de «mejor déjalo» en lugar de una marca. Y solo se borra dentro de una lista explícita de carpetas: la raíz de una unidad, los puntos de unión y las carpetas de usuario protegidas se rechazan de plano.
Última actualización: 2026-08-28
En un equipo que nunca se ha limpiado, normalmente de unos cientos de megabytes a unos pocos gigabytes, casi todo caché del navegador y restos de actualizaciones. Quien promete decenas de gigabytes está contando cosas que deberías conservar.
Casi nunca, y conviene decirlo sin rodeos. El espacio libre ayuda cuando el disco está casi lleno. Si no, recuperas espacio, no velocidad.
No. Los limpiadores de registro resuelven un problema que dejó de importar hace quince años, y un borrado equivocado ahí es un riesgo real. Rain Cleaner no toca el registro para limpiar.
El orden seguro: Windows Update, luego el fabricante, nunca un pack de drivers.
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